Ambato, más allá del pan y los Tres Juanes

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Ambato alberga lugares maravillosos que siguen conservando sensaciones ancestrales y puras. El centro de la ciudad, las haciendas de los ‘Juanes’ y los parques son algunos sitios de visitas permanentes por turistas nacionales y extranjeros. Haga su propio recorrido por estos espacios y pase unas inolvidables vacaciones alojándose en los mejores hoteles.

 

Llegó el verano y la terminación de clases en la Sierra, y con ellos la mejor temporada para ir de vacaciones. Muchos turistas optan por las playas y olvidan que a parte de una bellísima Costa, hay ciudades que ofrecen maravillosos paisajes, historia, buen clima, tradiciones, gastronomía y excursiones por lugares de contrastes inimaginables.

 

Una de esas ciudades ecuatorianas es Ambato, en la provincia de Tungurahua, a 128 kilómetros al sur de Quito. Productiva, fértil, laboriosa y emprendedora. Las fincas que rodean la urbe producen en abundancia reinas claudias, manzanas, peras, capulíes y duraznos, principalmente. De allí el título de “Ambato, tierra de flores y frutas”, y que tiene su máxima expresión en el carnaval.

 

La señal de que nos acercamos a la ciudad es los imponentes volcanes y nevados: Tungurahua, Chimborazo y Carihuayrazo. Más cerca, algunas industrias de curtiembres y las casas comerciales dan la bienvenida. La ciudad está enclavada en una hondonada y sus casas asentadas sobre un sistema de terrazas en diferentes niveles.

 

Partimos desde el sector El Español, de las oficinas del Ministerio de Turismo de Tungurahua, en el centro histórico. A una cuadra está el Museo Pictórico Edmundo Martínez, construido en piedra pishilata, bahareque, ladrillo… hace 120 años. Las renovadas instalaciones guardan pinturas en óleos, acrílicos y acuarelas de artistas consagrados como Guayasamín, Kigman, Villacís, Viteri, Román. Atiende al público de 09:00 a 17:00, de miércoles a domingo. La entrada es gratuita.

 

Seguimos. Es imposible no detener la mirada en el hotel Boutique Roka Plaza, abierto al público en una casa patrimonial restaurada. Su estructura de roca, decorados y sus balcones decorados le hace elegante y majestuoso.

 

Ambato ha sido castigada por varios terremotos que destruyeron su paisaje urbano. Pero fue reconstruida, casi en su totalidad, en 1.949. El inmueble del hotel boutique fue uno de los que se salvó a este fenómeno natural y tiene más de 120 años de antigüedad.

 

Unas cuadras más y llegamos al corazón de la ciudad: el parque Cevallos. A su alrededor está la mayor riqueza arquitectónica que acoge a entidades públicas: el Colegio Bolívar de arquitectura clásica y neoclásica en la fachada, la moderna Basílica que fue reemplazada tras el terremoto de 1797.

 

También, los edificios del Municipio, del Gobierno Provincial, MTOP, Correos, Gobernación, La Casa del Portal y el Centro Cultural. El último alberga una exposición sobre duendes, mitologías, máscaras y caretas… en diferentes texturas. Todo está relacionado con la celebración religiosa-popular de La Diablada de Píllaro.

 

Este entorno urbano se complementa con el olor penetrante del tradicional pan ambateño, que se ofrece en varias panaderías y que nos invita a hacer una pausa para desayunar. La oferta usual es ponche suizo o llapingachos.

 

El ponche es un batido espumoso, amarillo, singular, natural y original a base de huevo y azúcar y secretos que la familia Viera guarda celosamente. Se lo puede servir con empanada, torta de naranja, tostada, orejitas de ojaldre, cheese cake... en el Café Ponche Suizo.

 

De lo contrario, piérdase en el ajetreo del Mercado Central para degustar los exquisitos llapingachos (tortilla de papa) acompañado de huevo frito, chorizo, aguacate y ensalada por USD 1,50.

 

De ese ambiente de ajetreo tomamos una ruta más pausada de naturaleza e historia: el Jardín Botánico Atocha-La Líria. Ambato es conocida como la Ciudad de los Tres Juanes, porque tres famosos intelectuales nacieron aquí: Juan León Mera (escritor y poeta), Juan Montalvo (escritor) y Juan Benigno Vela (profesor de renombre).

El Jardín Botánico está ubicado en la circunvalación Atocha donde se destacan dos hermosas quintas-museos de 14 hectáreas, que pertenecieron y donde vivieron las ilustres familias de Mera y Luis A. Martínez, investigador.

 

Los dos compartían la vocación naturista y por eso sus quintas atesoran un ambiente natural (más de 2 500 plantas). Las casas de Juan León Mera y de Luis A Martínez, de adobe y bahareque, hoy están convertidas en un Museo Histórico de estilo español, patrimonial.

 

Los atractivos están en la arquitectura, el entorno natural, los escritos, las pinturas, esculturas, fotografías y hasta los enseres. Hay muebles de los siglos XVIII y XIX en madera tallada, labrada y charolada de los padres de Mera y de Martínez. En el recorrido pausado, que puede dura tres horas, el suave trinar de las aves y los aromas florales están presentes en este mágico entorno ecológico-cultural  y despiertan los sentidos.

 

Para saber

El pionero en el Ponche Suizo fue Serafín Viera (fallecido). Él viajó a ese país europeo en 1952 y allá degustó esta bebida. Se trajo la receta y la ofertó por primera vez a los ambateños en la fiesta de las Flores y las frutas. Con su partida, sus hijos tomaron este negocio exitoso.

 

La parroquia Pinllo tiene un sitial turístico importante por las delicias y sabores presentes en los platos típicos: gallinas asadas al carbón, cuy y el pan. Hay más de 10 familias que se dedican a la elaboración del pan, una tradición que se hereda de padres a hijos.

 

El restaurante más visitado es el de Juan Pinto. Con él es la tercera generación que asumió este negocio. El valor agregado es que la misma familia cría las gallinas. Estas tienen un peso promedio de nueve libras y la prepara al carbón. Lo ofrecen con papas bañadas en salsa de maní, arroz al curri, ensalada fresca y consomé. Su costo es de USD 38 la gallina entera, o si prefiere una porción a USD 4,75.

 

Cómo llegar: Desde cualquier otra ciudad del país pueden viajar en empresas  interprovinciales que salen de los terminales terrestres. De Quito-el pasaje cuesta  USD 5 y desde Guayaquil USD 6.

 

En capacidad hotelera, Ambato está bien servida y de acuerdo a su presupuesto. En el centro de la ciudad hay varios hoteles boutique.